-Tengo que dejar de atropellar gente. No soy lo suficientemente famoso como para librarme.

Bender Doblador Rodriguez

domingo, 17 de junio de 2012

La afición al botellón

Bueno hamijos, llevabamos un buen tiempo sin escribir pero aquí volvemos para comentar un poco la actualidad gijonesa y demás derivados.

Nos hemos enterado recientemente de esta ley: La práctica del botellón será multada con multas de 100 a 750 euros. La putada es de una magnitud descomunal. Antes de ponernos a comentar amigablemente esto, decir que todos los que nos digan que "No se necesita beber para divertirse", son unos postureros acabados que no son bienvenidos en este humilde blog. Fuera.

Bien, una vez ahuyentados los flanders, empezemos. Podemos llegar a entender las medidas propuestas, pero ciertamente esto huele más a afán recaudatorio del ayuntamiento que otra cosa, dadas las circunstancias. No vamos a profundizar en lo que a todas luces parece un vacío legal: el consumo de sidra en el lavaderu, que no hay huevos a multarlo, porque puede haber una revolución social que riase usted de los Lannisters colgando cabezas de traidores a las puertas de Desembarco del Rey. Suponemos que no habrá represalias en este aspecto, técnicamente lo que se hace en el lavaderu es botellón aunque algunas voces sabias nos apuntan que el consumo de sidra en la calle sí está permitido. Con la cantidad de gente que hay en el lavaderu un sábado por verano, si la guardia siví se pone a mirar el contenido de cada botella, no salen vivos de ahí, así que suponemos que este vacío legal será aprovechable. Hay que reconocer que por otra parte, el alcohol no es abusivo en Asturias, y una copa no te cuesta el sueldo de un mes, como si ocurre en otros puntos de la geografía española, minipunto para el ayuntamiento. En fin, dejando de lado argucias al más puro estilo Fox el zorro, vamos a profundizar un poco más.

El problema del botellón es un problema de conciencia social. Que unos chavales se pongan en el Nautico a las 11 de la noche a beberse unos cacharros no debería molestar a nadie con dos dedos de frente que no sea un Flanders amargado. Otra cosa es que después de esta práctica sea una guarrada dejar todas las bolsas y botellas ahí tiradas sin contemplación, que afean la ciudad. Otro concepto a tratar es habilitar espacios u horarios. Por ejemplo, es muy cierto que es feo pasear a las 7 de la tarde por el muro y ver a algunos jovenes haciendo botellón a esas horas. Lo de que "es que se hace para que la gente no se vaya mamando por ahí y destrozando cosas" no me vale, es populismo barato. Todo esto se debería solucionar concienciando a la gente, pero esto es España, y aquí preferimos mano dura. Cosa entendible, porque lo de las reglas de convivencia con otros individuos nos lo venimos pasando por el forro, a diferencia de otras sociedades más avanzadas en las cuales puedes dejar una bicicleta en la calle todo un día sin temor a que te la roben. This is Hispañistán.

Veremos como avanzan los acontecimientos. Damos por sentado que el Lavaderu será el bastión inamovible de la fuerza botellonera, si no es así estamos jodidos. Por supuesto nos olvidamos del Nautico, aunque en días como Carnaval, también dudamos de que la guardia siví se ponga a pedir documentación. Lo que está claro es que si algo nos ha enseñado el 15-M es que hay que luchar por nuestros derechos. Y quien dice luchar dice sentarse en una plaza a tomarse un buen Gin-tonic (sin pepino, gafapastas de mierda) a precio de saldo.

#AcampadaSolLavaderu #BotellónRealYA

viernes, 15 de junio de 2012

Tocando fondo.

Llevamos ya algunos meses dándole vueltas a una perversa idea, darle un toque más serio a este humilde rincón de la sátira, pero bueno, por hoy voy a tocar fondo.
Ahora que ya podemos escribir libremente acerca de Auswitch y todos esos rollos que nos han dado tantas alegrías durante todo este tiempo, os podría contar mil cosas, pero por allí todo sigue igual, The Warrior por mucho que se haga el agradable sigue siendo ese líder autoritario que marca el camino a las SS, y estas siguen sus pasos como perros fieles, y no, no hablo del perro que pensáis. Aunque el perruno también merece mención en esta entrada, nuestro can si ha cambiado, ya no es el dogo joven que acechaba a las niñas a la puerta de sus colegios, ahora es un chucho asustado y maltratado, al que rara vez vemos por las calles de esta humilde ciudad, ni si quiera tiene tuiter con el que acechar a nuevas muchachas inexpertas, que no conocen sus andanzas en el mundo del porno, pero seguro que sigue siendo muy amante de los "Blow Jobs".
Aunque últimamente han aparecido nuevos personajes por el mundo gijonés, un mundo turbio, y más de noche, cuando lo mismo te puedes agarrar un ciego, grabar un vídeo porno, o apuñalar a un conocido o no tan conocido mientras te miran incrédulas decenas de personas.
Pero ahora toca verano, un verano extraño, "El verano", ese verano que probablemente muchos de nosotros llevamos esperando muchos años, aunque seguro que acaba siendo como cualquier otra época estival, ni más ni menos por mucha Malta/Salou/Mallorca a la que vayáis. El verano va a ser igual para todos, ya estudien en Deusto, en ICADE, en UNIOVI, en los Jesuitas o en el Jovellanos...
Da lo mismo que viváis con vuestros padres, en el Mendel, en un piso, vais a venir a gijón y tocaréis fondo, pero esto no es malo, la rutina no es mala, simplemente es rutina y hay que acostumbrarse. Volveréis a ver las mismas caras, las mismas peleas, las mismas risas, las mismas fiestas, las misma gente.