-Tengo que dejar de atropellar gente. No soy lo suficientemente famoso como para librarme.

Bender Doblador Rodriguez

martes, 21 de mayo de 2013

Sobre perros y dinero


Tras demasiado tiempo rodeados de putas y barcos, disfrutando de la pasta recaudada gracias a los anuncios Google que habíamos puesto por aquí volvemos a azotar nuestro látigo contra la sociedad, necesitados de liquidez para pagar las ginebras de botella azul y los rones con nombre de revolucionario. Y como no, regresamos a lo grande, las pilas cargadas y toda la artillería disponible, para hablar de quien nos mostró el arte de vestir bien a base de camisas sin mangas, el que obligo a encerrar a nuestras hermanas en casa, nuestro personaje de fábula preferido, el virtuoso, el can. Bueno, al lio.

Me encontraba ocupadísimo haciendo nada, cuando un viejo colaborador, siempre polémico aunque fiel a la causa antiperruna,  inundó el tuister ese con unas noticias frescas frescas…
Un jovenzuelo, supuestamente el chucho que nos ocupa, perseguido por los de la toga…
A un lado la fiscalía, pidiendo 3 años de perrera y 11.000 leuros (1500 botellas de negrita así a precio de Opencor) de indemnización a la cachorrilla para curar el trauma y tal y al otro lado la acusación particular, que from my personal point of view pretende revolucionar un mercado tan poco volátil como el de la calle Francisco de Paula y pide 90.000 pavis por los servicios prestados, además de 11 añazos  sin libertad pal can.
Tras preguntar a varios vecinos del susodicho, estos nos han aclarado que era un tipo normal, no se oían fuertes ladridos procedentes de su caseta, siempre saludaba en el ascensor y cedía los mejores escondites de huesos a sus mayores… En definitiva: no se explican cómo ha podido hacer una cosa así…, la verdad que nosotros tampoco…
Ciertamente nos parece demasiado pedir 90.000 euros por parte de la acusación particular. La realidad es que el virtuoso se confundió de tecla cuando le dio por pasar el vídeo a medio mundo, incluso colgándolo en el yutub, pero dos no discuten si uno no quiere, y la verdad que según me contaron (Yo no vi el vídeo  jeje) la mujer no parecía muy forzada precisamente, y desde aquí nos preguntamos si, llegado el caso y el can acaba abonando toda esa pasta, ¿Para qué será destinado el dinero? Esperemos que no sea para aprender idiomas, que el francés y el griego están en franca decadencia. Obviamente debe pagar por sus correrías, pero es un caso difícil, ¿Hasta qué punto se implicó y consintió la joven fémina? ¿Realmente quedo traumatizada? Temas delicados, y mucha tela que cortar… Pero lucrarse a base de un hecho tan repugnante es casi tan lamentable como el delito en sí mismo.
No es que defendamos al Perro, si hubiera hecho eso con una de nuestras hermanas no dudaríamos en partirle la cara en dos tantas veces como sea necesario, a la vez que a ella la mantendríamos encerrada de por vida en un zulo tipo Peldañu (Sin gente, y sobre todo sin el dueño). Pero no quisiera tener dinero procedente de algo así de sucio.(Me refiero a la indemnización, no al Peldañu eh listos…).

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